La Iguana

La iguana verde o común (Iguana iguana) es originaria de Centro y Sur América, y es de hábitos principalmente arbóreos. Pueden llegar a medir hasta 1,5-2 metros (cola incluida) y tienen una esperanza de vida de 12-16 años.

Alimentación

Las iguanas son herbívoras, y se alimentan básicamente de hojas y materia vegetal. Su dieta en cautividad debería estar formada por:

  • Hojas verdes ricas en calcio: El contenido en calcio de las hojas y las verduras varia enormemente entre unas y otras, pero se debe intentar que en la dieta de las iguanas predominen las que son ricas en calcio. Algunas de estas hojas son menos habituales para el consumo humano y pueden ser difíciles de encontrar, aunque el esfuerzo vale la pena. Estas hojas verdes ricas en calcio deberían conformar como mínimo el 40-50% de la dieta, y semanalmente, se les tendría que oferecer más de 3 tipos diferentes de hojas verdes. Algunas de estas verduras de consumo humano son: escarola, endibia, achicoria roja (o radicchio), berzas (o col gallega), hojas de zanahoria y de nabo, menta, hojas de mostaza de la India, cilantro y berros. Algunas que pueden recolectarse en la naturaleza, en jardines o campos de cultivo son: alfalfa fresca, diente de león, tréboles, hojas de morera, hojas de hibiscos, etc. Hay otras hojas que también se pueden dar, aunque en menores cantidades, porque o bien son menos nutritivas o bien contienen compuestos (oxalatos, fitatos y sustancia goitrogénicas) que podrían dar problemas de salud si se abusa de ellas: col, repollo, coles de Bruselas, hojas de coliflor y brócoli, acelgas, espinacas, hojas de remolacha, apio, perejil, la parte verde de las plantas de cereales y legumbres, etc. La lechuga se recomienda poco porque tiene un bajo valor nutritivo. Algunas flores también son comestibles, nutritivas y bien aceptadas: hibiscos, pensamientos, violas, claveles, flores de diente de león, pétalos de rosa, etc. Se debe vigilar con otras flores porque las hay tóxicas. También se puede añadir a la dieta un poquito de alfalfa deshidratada o en forma de pellets para pequeños roedores y conejos porque es una buena fuente de fibra, proteína y calcio.
  • Otros vegetales: Se pueden añadir otros vegetales a la dieta para complementarla, siempre que no sobrepasen el 40-50% de ésta. Estos vegetales deben ser bajos en oxalatos y ricos en vitamina A y C, como por ejemplo: judías verdes, guisantes, calabaza, moniato, pimiento rojo, champiñones, la chirivía, etc. La zanahoria es rica en oxalatos y por esto se debe dar sólo en cantidades moderadas. Algunos vegetales cuyo valor nutritivo para las iguanas es bajo y que no se aconsejan más que ocasionalmente son: pepino, tomate, cebolla, aceitunas, calabacines y rábanos.
  • Fruta: Las frutas deberían ser como máximo el 5% de la dieta de la iguana, porque al ser pobres en calcio y proteínas y ricas en fósforo reducen el valor nutritivo del resto de la dieta. Las frutas deberían usarse principalmente para estimular el consumo de la ensalada, porque tienen colores brillantes que atraen a las iguanas. Algunas de las frutas recomendadas son higos, papaya, melón,  arándanos, frambuesas, moras, manzana, pera, naranja, mango, melocotón, albaricoque, nectarinas, dátiles, ciruelas, fresas, kiwi y plátano con piel.

Algunas iguanas pueden ser selectivas y comer sólo las hojas que les gustan. Para evitar esto, lo mejor es cortar pequeñas todas las hojas y el resto de ingredientes, y mezclarlas para que les resulte difícil escoger. Sin embargo, se tiene que vigilar no picarlo demasiado fino porque no les gusta. Los animales juveniles pueden necesitar que se les ponga de comer hasta 2 veces al día, pero conforme van creciendo con una sola vez al día suele ser suficiente. Los animales adultos pueden comer 1 vez cada 24-48 h. y esto suele ser suficiente para evitar la obesidad.

Las deficiencias vitamínico-minerales en las dietas de reptiles herbívoros se observan regularmente en cautividad. Para evitarlo se aconseja ofrecer una dieta variada y rica en vegetales frescos y utilizar algún corrector vitamínico-mineral de calidad específico para reptiles. Conviene no abusar de estos productos porque existe el riesgo de pasarse y causar intoxicaciones.

No existe todavía en el mercado un pienso para iguanas que permita que se alimenten exclusivamente a base es esto y se aconseja emplearlos más bien como complementos. Como los piensos suelen venir adicionados con vitaminas y minerales, también se pueden utilizar en parte como complemento vitamínico-mineral. Algunos animales pueden mostrarse reacios a comerlo en un principio, pero si se añade picado en polvo por encima de la comida, poco a poco se acostumbran al sabor y luego ya lo consumen directamente.

Las deficiencias de calcio en la dieta son muy habituales en reptiles, especialmente en animales en crecimiento, por esto puede ser necesario complementar la dieta con calcio en polvo o cáscara de huevo (hervida y molida) para permitir un buen desarrollo del animal. A los animales juveniles en crecimiento o las hembras en época de puesta de huevos, el aporte de calcio puede realizar-se 4-5 veces/semana, mientras que en los adultos en mantenimiento solo con 1-2 veces/semana suele ser suficiente.

Las iguanas no deben comer insectos ni ratones porque con el tiempo esto puede predisponer a la aparición de problemas renales. Siempre deben disponer de un recipiente con agua fresca y limpia para poder beber cuando lo necesiten.

Mantenimiento

Las iguanas son animales arborícolas, y pasan la mayor parte del tiempo en las copas de los árboles. Por esta razón se aconseja el uso de terrarios verticales, que sean más altos que largos y con abundantes ramas y troncos, por las que puedan trepar y sentirse a gusto. La ubicación del terrario en una zona interior permite un mejor control de las condiciones ambientales y de las mascotas cuando son pequeños, pero cuando crecen la cosa se complica. La mayoría de las iguanas llegan a un tamaño adulto grande, y por eso serán necesarios terrarios grandes y espaciosos, habitaciones acondicionadas o instalaciones exteriores dónde puedan desplazarse y moverse con libertad. Si se decide mantenerlas en unas instalaciones exteriores, estas deberán estar preparadas para proporcionar una temperatura elevada y constante durante todo el año (27-32ºC), además de ofrecerles una zona dónde resguardarse de las fuertes lluvias, del viento y del calor/frio extremos.

Las iguanas, y los reptiles en general, son animales ectotermos, esto significa que no pueden generar calor y por lo tanto su temperatura corporal depende de la temperatura exterior. Las iguanas no hibernan en su medio natural porque son una especie originaria de climas tropicales, y al vivir en ambientes con una temperatura elevada y constante durante todo el año, pueden mantener sus cuerpos calientes y disponer de alimento abundante en cualquier época. Esto explica porque el cuerpo de las iguanas no está diseñado para aguantar largos períodos de hibernación.

La temperatura de mantenimiento de esta especie esta entre los 27 y 32ºC. Es aconsejable tener siempre un rango de temperaturas en el terrario (por ejemplo, 27ºC en la zona más fría y 32ºC en la más caliente), para que el animal pueda elegir en todo momento a que temperatura prefiere estar, solo desplazándose de un lugar a otro. Para tener este rango de temperatura, podemos usar fuentes de calor como esterillas eléctricas o cables calefactores que den una temperatura base sobre los 27-28ºC, y un foco de calor en la parte superior del terrario (bombilla de cerámica o incandescente) que proporcione temperaturas de rango alto (32ºC) cuando el animal se ponga debajo. Se desaconseja el uso de piedras calefactoras en iguanas porque fácilmente les producen quemaduras ventrales. Se debe vigilar que los animales no puedan entrar en contacto directo con las fuentes de calor para que no se quemen, y además los focos deben estar a una distancia suficiente para que una exposición prolongada no les llegue a producir quemaduras. Se deben evitar los cambios bruscos de temperatura que podrían hacer enfermar al animal. Por la noche la temperatura nunca debe bajar de los 25-27ºC, por esto deberemos dejar siempre alguna fuente de calor encendida.

Las iguanas verdes habitan en selvas tropicales húmedas, haciendo necesario que en cautividad los terrarios deban tener una humedad ambiental elevada para evitar problemas de salud. Para conseguir una alta humedad ambiental se pueden pulverizar agua en el terrario y encima del animal varias veces al día, o poner un recipiente poco profundo con agua al lado de una fuente de calor para que se vaya evaporando y suba la humedad del terrario. Además si este recipiente es lo suficientemente grande, el animal puede utilizarlo para bañarse e hidratarse. Esta agua debería renovarse diariamente porque los animales suelen defecar en ella y resulta un caldo de cultivo perfecto para muchos microorganismos. Durante la época de muda, pueden necesitar un grado superior de humedad en el terrario para facilitar el cambio de piel.

En el terrario se tienen que poner diversos termómetros e higrómetros en distintas zonas para poder controlar que la temperatura y la humedad son las correctas, para un buen mantenimiento del animal.

Otro factor importante a tener en cuenta es la ventilación óptima del terrario. Una ventilación excesiva hará que la temperatura y la humedad bajen constantemente, mientras que una ventilación deficiente facilitará el acumulo de gases irritantes y humedad que favorecen la aparición de problemas respiratorios. Una buena ventilación evitará un ambiente viciado y la proliferación de hongos y otros microorganismos que podrían afectar a la salud de la iguana.

Todos los reptiles producen la vitamina D3 en la piel con la ayuda de la luz ultravioleta B (UVB) del sol. Una de las funciones más importantes de la vitamina D3 es ayudar en la absorción del calcio, para que puedan tener unos huesos fuertes y crecer correctamente. Esta es la razón por la que es tan importante que a los reptiles les toque cada día la luz del sol directa, sin que haya cristal ni plástico por en medio. Alternativamente, si no es posible que les toque cada día unas horas el sol, se les puede poner una lámpara de luz ultravioleta B en el terrario que simulará el efecto solar. Es importante utilizar buenas marcas de fluorescentes de luz UVB especiales para terrarios y renovarlos según las indicaciones del fabricante aunque sigan emitiendo luz (porque puede que una vez superada la fecha de caducidad ya no emitan el espectro de luz requerido). Los fluorescentes deben ponerse a la distancia recomendada por el fabricante, generalmente a 40-60 cm, y sin cristales ni plásticos por en medio porque éstos podrían filtrar los rayos UV. Las luces deben apagarse durante la noche, para proporcionar al animal 12 horas de oscuridad.

Para la decoración del terrario se pueden utilizar plantas artificiales o naturales para dar intimidad y seguridad al animal cuando desee ocultarse. Si se ponen plantas naturales es fácil que se las terminen comiendo, por esto se deberá vigilar que no sean tóxicas. En el caso que se opte por poner plantas artificiales, también habrá que controlar que no las muerdan e ingieran trozos de plástico.

El sustrato del terrario debe elegirse con cuidado ya que podrían ingerirlo por error con la comida, y algunos sustratos podrían causarles obstrucciones gastrointestinales. Es aconsejable utilizar siempre sustratos orgánicos que puedan digerir en caso de ingestión, como por ejemplo heno, turba, tierra vegetal, sustrato de coco, paja, etc. Se puede utilizar corteza siempre que los trozos sean lo suficientemente grandes como para que no puedan tragárselos. Al ser animales más bien arborícolas y pasar poco tiempo en el suelo, se puede emplear también hierba artificial en el fondo del terrario, que es fácil de limpiar y proporciona una imagen estética aceptable. Se desaconseja el uso de sustratos inorgánicos o polvorientos como arena de playa, sepiolita (arena de gato), serrín, etc.

Los terrarios se deben limpiar regularmente, retirando los restos de comida y heces diariamente. Una vez a la semana es conveniente hacer una limpieza del terrario más a fondo, y en caso necesario el cambio del sustrato para evitar la proliferación de microorganismos.

Comportamiento

Las iguanas son animales territoriales, y cuando llegan a la madurez sexual pueden resultar agresivos hacia otros individuos o incluso hacia propietario. Este comportamiento se observa sobre todo en machos adultos, y a veces también en hembras adultas durante la época de reproducción. Para prevenir agresiones, conviene conocer algunas de la señales que muestra el animal antes de atacar, como son una posición más erguida, se hincha para aparentar ser más grande y extiende la papada, da pequeños golpes hacia arriba con la cabeza y arquea un poco la cola. En primer lugar, la agresión generalmente tiene lugar con un golpe de la cola, y solo en el caso que el animal se sienta acorralado y no se respete su espacio puede morder.

En general no conviene alojar a varias iguanas juntas, a menos que se disponga de mucho espacio, y menos aún con otras especies de reptiles por el riesgo de agresión y de transmisión de enfermedades entre ellos.

Salud y patologías

La presencia de parásitos intestinales en reptiles es frecuente y es conveniente una desparasitación anual para reducir o eliminar el número de parásitos. Los parásitos digestivos pueden producir adelgazamiento progresivo, obstrucciones gastrointestinales, diarreas y debilitación del paciente, haciéndole más susceptible a padecer otras enfermedades. Además algunos de estos parásitos podrían transmitirse a los humanos si no se toman unas buenas medidas higiénicas.

Es aconsejable una revisión veterinaria después de la compra para identificar posibles patologías y carencias, y establecer unas buenas bases de alimentación y mantenimiento. Posteriormente,una revisión anual para comprobar que se encuentran en buen estado de salud suele ser suficiente, pudiéndose hacer coincidir con la desparasitación.

Los signos de enfermedad en iguanas, pueden no ser muy aparentes, porque como presas que son en la naturaleza están acostumbradas a esconderlos. Algunos de estos síntomas pueden ser lagrimeo del ojo, mucosidad, respiración con la boca abierta, bajada gradual de peso, diarreas, estreñimiento, debilidad, apatía, perdida de apetito, temblores, bultos en el cuerpo, retención de trozos de piel de la muda, cambios en el comportamiento normal, etc. En caso de duda, se aconsejallevarla al veterinario.

Las iguanas, así como otras especies de reptiles, pueden tener como flora normal digestiva algunas bacterias como Salmonella spp. Estas bacterias no suelen causar enfermedad a las iguanas, pero son un riesgo para los humanos y otros animales, que si las ingieren pueden causarles diarreas, fiebre e incluso infecciones generalizadas. Por esta razón es recomendable extremar siempre las medidas higiénicas cuando estemos en contacto con algún reptil o material con el cual haya estado en contacto, y lavarnos bien las manos con agua y jabón después de su manipulación. Esto es especialmente importante en personas con un sistema inmunitario débil, como los niños, la gente mayor, embarazadas, etc.

Este artículo es un breve repaso sobre el manejo y alimentación básicos de las iguanas verdes, para más información acuda a nuestro centro.

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