Los Reptiles y la Salmonelosis

   El desconocimiento que muchas veces tenemos de los reptiles y sus enfermedades nos lleva a tener miedo de estas especies, llegando incluso algunos propietarios a deshacerse del animal cuando tienen un niño en casa o piensan que su mascota les ha podido transmitir alguna enfermedad. Igual que ocurre con perros, gatos, conejos, hurones o aves, los animales nos pueden transmitir enfermedades y nosotros a ellos. Para minimizar este tipo de problema solo debemos conocer como detectarlas en nuestras mascotas y como prevenir las infecciones.

   Una de estas enfermedades que los reptiles pueden transmitir a los humanos es la salmonellosis. Aunque esta enfermedad es ampliamente conocida por ser transmitida por los huevos de gallinas o la mayonesa, mucha gente no sabe que también los reptiles la pueden transmitir.

¿Qué es la Salmonellosis?

   La salmonellosis es una enfermedad producida por una bacteria llamada Salmonella. Esta bacteria forma parte de la flora digestiva normal de muchos reptiles, que la pueden eliminar en las heces de forma intermitente o continua. Esta bacteria no causa problemas al reptil, y por esto los reptiles se dice que son portadores asintomáticos. Aunque la bacteria habita de forma normal en el intestino del reptil, se elimina a través de las heces y estas pueden contaminar otras zonas como la piel del animal, los elementos del terrario, etc.

   En humanos la Salmonella puede causar cuadros de fiebre, diarreas, vómitos, calambres intestinales, etc. que pueden durar de 1 a 3 días y a veces se resuelve solo. Si las diarreas y los vómitos son persistentes la persona puede deshidratarse de forma alarmante. En las personas con un sistema inmunitario debilitado este cuadro puede ser más grave y conviene tomar medidas.

¿Cómo se transmite?

   Para que una persona se infecte por Salmonella, esta persona debe ingerir la bacteria. La forma más sencilla y directa de transmisión es que esta persona manipule al reptil o limpie su terrario y la bacteria se le quede en las manos, y sin limpiarse se ponga las manos en la boca o manipule los alimentos que va a ingerir. La simple manipulación de un reptil no hará que la persona se contamine a menos que las manos sucias o los objetos que hayan estado en contacto con el reptil vayan a la boca.

   Otra vía de transmisión habitual es la ingestión de alimentos contaminados con esta bacteria, por haber estado en contacto con el reptil o con alguna superficie u objeto que haya entrado en contacto con el reptil.

¿Quién tiene riesgo de infectarse?

   Todas las personas, e incluso algunas mascotas, pueden infectarse por Salmonella y contraer la enfermedad, aunque tomando las medidas higiénicas básicas que tomaríamos con cualquier otro animal el riesgo de infección es bajo y no debemos alarmarnos. Tener un reptil no tiene porque suponer un mayor riesgo a contraer enfermedades que tener un perro o un gato o un pájaro.

   Aunque si que hay un algunas personas que deben tener especial cuidado en cumplir las medidas higiénicas de manera estricta. Estas personas son aquellas con un sistema inmunitario débil, como son los niños, la gente mayor, las mujeres embarazadas, o las personas con enfermedades del sistema inmunitario (VIH, herpesvirus,…) o con tratamientos inmunosupresores (pacientes en quimioterapia, personas con transplantes de órganos,…). Un sistema inmunitario débil puede hacer que el curso de la enfermedad sea más grave que en un persona con unas buenas defensas.

¿Cómo actuar en caso de que sospechemos que tenemos Salmonellosis?

   Si una persona piensa que puede haberse infectado por Salmonella, conviene que acuda al médico para que este pueda evaluar su caso de manera adecuada. Es importante que esta persona mencione al médico que tiene un reptil en casa o que ha entrado en contacto con uno de forma reciente.

¿Cuáles son las normas sencillas de prevención de riesgos de infección?

   Como se ha mencionado anteriormente, Salmonella forma parte de la flora normal del aparato digestivo de muchos reptiles, y el tratamiento con antibióticos de estos animales no surte ningún efecto a largo plazo. Si tratamos al animal con antibióticos corremos el riesgo de crear cepas de Salmonella resistentes a los antibióticos, y aunque consiguiéramos eliminar temporalmente a la bacteria del tracto digestivo, esta volvería a aparecer pasados unos meses de forma normal.

   El análisis microbiológico de las heces de los animales, con el fin de detectar que individuo la tiene y cual no, tampoco es resolutivo ya que en algunos casos la bacteria se elimina de forma intermitente y puede ser que en las muestras que hayamos tomado no haya.

   Sin duda es perfectamente posible la convivencia con reptiles tomando unas medidas higiénicas básicas como son:

  • Lavarse bien las manos con agua y jabón después de tocar al reptil, recoger sus deyecciones o limpiar el terrario.
  • Limitar el acceso del reptil a ciertas zonas: En ningún caso los reptiles ni sus deyecciones deben entrar en contacto con alimentos ni con la zona dónde se preparan o se consumen. Tampoco debería permitirse a los reptiles tener acceso a zonas dónde se puedan bañar los niños o las personas inmunodeprimidas. El animal tampoco debería tener acceso a zonas como son la cama, el sofá y zonas dónde los niños se puedan tumbar y entrar en contacto con las heces u otros restos orgánicos.
  • Durante la manipulación de reptiles, sus terrarios y otros materiales relacionados, no se debe comer, beber ni fumar.
  • No dar besos a los reptiles, ni compartir comida ni agua con ellos.
  • Evitar el uso del fregadero de la cocina o los recipientes de cocina como bañera para el reptil.
  • Usar siempre materiales de limpieza (estropajos, cepillos, trapos, esponjas) solo para el terrario y no mezclarlos con los de la limpieza del hogar.
  • El agua sobrante del terrario o de la limpieza se debe tirar en el inodoro y no en el desagüe de la cocina o del baño.
  • En la medida de lo posible, las personas inmunodeprimidas y los niños menores de 5 años no deberían estar en contacto con los reptiles.
  • Mantener al animal sano en buenas condiciones hace que sean menos propensos a eliminar Salmonella en las heces.

La información descrita en este artículo es una breve descripción del riesgo de zoonosis de Salmonella por parte de los reptiles y no se debe emplear como guía única. Para más información consulte con su médico y acuda a nuestro centro para otras dudas que le puedan surgir.

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